Durante su toma de protesta el pasado 1 de diciembre, el Presidente de la República, Enrique Peña Nieto, presentó las 13 decisiones que su administración pondría en marcha con el propósito fundamental de hacer realidad los derechos humanos que reconoce nuestra Constitución.

Ese día, el Primer Mandatario dio instrucciones precisas para que la Secretaría de Desarrollo Social, instrumentara, en 60 días, la Cruzada Nacional contra el Hambre.

Bajo esta premisa es que el  lunes 21 de enero inició la Cruzada Nacional Contra el Hambre en el municipio de Las Margaritas, Chiapas; un gran esfuerzo del Gobierno de la República que atenderá a 7.4 millones de personas en pobreza extrema y carencia alimentaria y que en su primera etapa se focalizará en 400 municipios que concentran el mayor porcentaje y número de personas que viven en esta situación.

Nos han preguntado por qué junto con municipios reconocidos por sus difíciles condiciones de vida, como los de Chiapas, Oaxaca y Guerrero, por ejemplo, la Cruzada atenderá también municipios urbanos como Acapulco, Los Cabos o Benito Juárez, en Quintana Roo, mejor conocido por su cabecera: Cancún.

Porque, contra lo que pudiera pensarse, no todos los mexicanos y mexicanas en pobreza extrema viven en el campo. Del total de 7.4 millones de personas que serán beneficiadas por la Cruzada Nacional contra el Hambre, 3.67 millones viven en zonas urbanas y 3.73 millones en zonas rurales.

Nuestros objetivos son muy claros. Lo que nos mueve es alcanzar la meta de Cero hambre a partir de una alimentación y nutrición adecuada de las personas en pobreza multidimensional extrema y carencia de acceso a la alimentación; eliminar la desnutrición infantil aguda y mejorar los indicadores de peso y talla de la niñez; aumentar la producción de alimentos y el ingreso de los campesinos y pequeños productores agrícolas; minimizar las pérdidas post-cosecha y de alimentos durante su almacenamiento, transporte, distribución y comercialización, y promover la participación comunitaria para la erradicación del hambre.